La salud planetaria es la solución: entrevista con Carlos Faerron Guzmán, Director Asociado de la Alianza para la Salud Planetaria

  • Olena Zotova
    Olena Zotova , Doctora en Medicina y estudiante del Máster en Salud Pública 2021-23 de la Universidad Pompeu Fabra (UPF) Salud ambiental
  • La salud planetaria es la solución: entrevista con Carlos Faerron Guzmán, Director Asociado de la Alianza para la Salud Planetaria

    01.6.2022
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    Foto: Carlos Faerron Guzmán, ISGlobal Visiting Scholar and Associate Director of the Planetary Health Alliance

    Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, revisamos la relación entre el medio ambiente y la salud a través del concepto de salud planetaria. En esta entrevista, hablamos con el Dr. Carlos Faerron Guzmán, profesor visitante de ISGlobal y director asociado de la Alianza para la Salud Planetaria, sobre la creciente crisis ecológica, su impacto en la salud y cómo podemos contribuir al movimiento de la salud planetaria.

    Iniciaste tu carrera como médico de atención primaria en Costa Rica. ¿Cómo te ha inspirado vivir y trabajar en este país para trabajar en el campo de la salud planetaria?

    Fui un estudiante muy típico en mis años universitarios. Me gradué en 2010 en la Facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica. Al principio estaba muy orientado a la clínica y quería ser pediatra. En mis últimos tres meses de la escuela de medicina, quería salir de la ciudad para hacer una pasantía, así que elegí una rotación de medicina comunitaria y familiar que estaba en el "sur profundo" de Costa Rica, en un pequeño pueblo fronterizo con Panamá, llamado San Vito de Coto Brus. Este pueblo es de naturaleza extremadamente exuberante y también es bastante conocido como un lugar donde se produce mucha innovación en el sistema de salud. Así que mi entrada en la salud pública fue a través del sistema de salud de Costa Rica, especialmente a través de mis experiencias de trabajo en la mejora del acceso a la asistencia sanitaria para los Pueblos Indígenas en el sur del país, y también trabajando con las poblaciones migratorias procedentes de diferentes partes del mundo y que se canalizan a través de la frontera entre Costa Rica y Panamá. 

    Al ser de Costa Rica, fui testigo de una intrínseca intersección de cómo la naturaleza influye en el bienestar de las sociedades. Costa Rica es líder en el desarrollo y la aplicación de políticas centradas en el medio ambiente. Aunque hay retos que quedan por resolver, como el uso de plaguicidas y la protección de nuestros ríos, el país ha avanzado en la política medioambiental. Creo que esto inspiró mi trayectoria profesional y empecé a trabajar en esa intersección entre la salud humana y el entorno natural, y así es como me involucré en la salud planetaria. El entorno natural influye realmente en mi forma de entender lo que hace que las personas estén sanas.

    El entorno natural influye mucho en mi forma de entender lo que hace que las personas estén sanas

    Desde que la Comisión Rockefeller-Lancet introdujo la disciplina de "salud planetaria" en 2015, se han propuesto varias definiciones. ¿Cuál es tu definición personal?

    Me gusta pensar en la salud planetaria no solo como una disciplina científica, sino también como un movimiento de "búsqueda de soluciones". La salud planetaria no se limita a tratar de entender cómo están cambiando los sistemas naturales debido a las actividades humanas y cómo esto repercute en nuestra salud y en la del medio ambiente. La salud planetaria también pretende comprender cómo generamos soluciones innovadoras e integrales. Siempre digo que la salud planetaria es en gran medida un campo "Y", no un campo "O". No es una disciplina, sino que combina varias disciplinas. No es un sector de la sociedad civil, sino varios sectores de la sociedad civil. Realmente animo a la gente a ver la salud planetaria como un paraguas en el que todos podemos actuar y converger hacia soluciones para enfrentarnos a los retos comunes no solo como especie, sino como planeta. Así que, para resumir: la salud planetaria es un campo de estudio y un movimiento que trata de arrojar luz sobre cómo los cambios antropogénicos en los sistemas naturales están provocando cambios en la carga de las enfermedades, y que utiliza enfoques actuales y emergentes para crear soluciones innovadoras y convergentes.

    Eres es el Director Asociado de la Alianza para la Salud Planetaria (Planetary Health Alliance, PHA). ¿Qué hace la PHA? 

    Me gusta explicar lo que hacemos en la Alianza para la Salud Planetaria en tres grandes bloques de trabajo.

    En primer lugar, tratamos de facilitar la comprensión de los complejos y abrumadores retos que tenemos por delante. Intentamos comunicar la complejidad de forma comprensible para todos: científicos, comunicadores, sociedad civil y la población en general.

    En segundo lugar, tratamos de dar esperanza y motivación a los diferentes actores del mundo. Nos esforzamos por formarlos y empoderarlos para que actúen y contextualicen lo que significa la salud planetaria en su contexto, en sus vidas y en su futuro.

    En tercer lugar, tratamos de proporcionar diferentes herramientas y marcos para que la gente actúe de forma convergente, alineada y pueda ser más impactante e innovadora a la hora de afrontar estos retos.

    La Alianza se centra en el aspecto de construcción de redes de salud planetaria. Nos vemos como una organización "vertebral"; un centro neurálgico de las actividades relacionadas con la salud planetaria, especialmente en los ámbitos de la educación y la investigación. Intentamos conectar a los actores en todos los ámbitos y proporcionar recursos a las diversas partes interesadas. 

    La salud planetaria es un campo de estudio y un movimiento que trata de arrojar luz sobre cómo los cambios antropogénicos en los sistemas naturales están provocando cambios en la carga de enfermedades, y que utiliza enfoques actuales y emergentes para crear soluciones innovadoras y convergentes

    ¿Cuál es tu ambición para la Alianza?

    La Alianza tiene unos sólidos principios básicos sobre cuál es su mandato y en qué debemos trabajar. La ambición es el crecimiento: fortalecer la red y permitir la participación de actores cada vez más diversos. Creemos que una comunidad fuerte de actores es esencial para marcar la diferencia: crear nuevas estructuras, políticas, formas de entender nuestra relación con la naturaleza y ofrecer nuevas soluciones. La Alianza pretende facilitar la plataforma para que surjan estas colaboraciones. Esa es nuestra visión de la PHA.

    Nos encontramos en una crisis ecológica creciente, y el tiempo es escaso. ¿En qué debemos centrarnos?

    La clave para marcar la diferencia es ser explícito sobre el hecho de que no hay una sola cosa en la que debamos centrarnos. Debemos dejar de ser tan deterministas, simplistas y reduccionistas, y dejar de intentar encontrar una cura milagrosa que cambie mágicamente la situación. En la salud planetaria hay espacio para todos y es especialmente importante la convergencia de una diversidad de disciplinas y voces. Para responder a su pregunta de forma sucinta, no quiero caer en la trampa de reducirla a área "más importante" en la que centrarse, sin embargo, si hacemos un análisis de la causa raíz puedo decir que una de las conversaciones que realmente necesitamos tener es sobre "valores". Tenemos que preguntarnos: ¿Qué valores queremos? ¿Qué valores determinan nuestras acciones, nuestras políticas, nuestros proyectos y nuestra investigación? Repensar estos valores y nuestro sistema económico se convierte explícitamente en el principal motor del cambio. Diseñar un sistema en aras del crecimiento es diferente de diseñar un sistema en aras de la equidad. Este es un ejemplo de cómo los valores pueden impulsar el cambio de los sistemas. 

    Repensar nuestros valores y nuestro sistema económico se convierte explícitamente en el principal motor del cambio

    Vivimos en el Antropoceno, una era definida por las modificaciones humanas de los entornos naturales y por nuestra desconexión de la naturaleza. ¿Por qué es importante reconectar con la naturaleza? 

    Cuando se analizan algunas de las razones por las que la naturaleza está cambiando, hay una sensación de falta de respeto y desconexión con nuestro entorno natural. Nos hemos olvidado de preguntar de dónde proceden nuestros recursos alimenticios y energéticos. Al estar realmente alejados de la naturaleza, no somos capaces de entender cómo nuestro bienestar está conectado con los sistemas naturales, y así, justificamos la destrucción de la naturaleza y la extracción excesiva de recursos naturales. Todo, desde el uso de la tecnología digital y la forma en que ésta nos separa de nuestro entorno natural, hasta la simplificación mental de procesos complejos, están impidiendo que la gente vea el contexto más amplio. Entre otras muchas cosas, hemos visto la naturaleza como algo en lo que el ser humano puede salir ganando, en lugar de ver una relación de interdependencia. Hemos llegado a creer que la naturaleza está ahí para el beneficio de las personas. No vemos la coexistencia, sino una relación de poder entre las personas y la naturaleza. Es hora de volver sobre nuestros pasos a las formas en que las personas se relacionaban con la naturaleza hace muchos años. Muchas cosmovisiones indígenas hacen hincapié en que debemos volver a la idea de respeto e interdependencia con la naturaleza. Si conseguimos replantear nuestra relación con la naturaleza, nuestros sistemas económicos, alimentarios y energéticos cambiarán drásticamente. 

    Si conseguimos replantear nuestra relación con la naturaleza, nuestros sistemas económicos, alimentarios y energéticos cambiarán drásticamente

    ¿Cómo puede la educación ayudarnos a reconectar con la naturaleza? 

    Hay esfuerzos en curso para entenderlo y quedan muchas respuestas por encontrar. Parte del proceso incluye entender el punto de partida: cómo empezamos a desconectarnos de la naturaleza. La desconexión comienza con el distanciamiento de nuestro contexto más próximo: nuestra ciudad, nuestra casa, la gente que nos rodea, el aire que respiramos. Cuando empujamos todo a la forma digital, o lo que ahora se llama el "metaverso" en el que coexistimos, estamos empujando a las personas al mundo digital, lejos de su entorno. Por lo tanto, la educación en su formato no puede ser toda digital: tiene que haber un componente experiencial incrustado en la naturaleza que permita a los estudiantes explorar su relación con ella. Incluso en las plataformas digitales, hay que animar a los estudiantes a interactuar con su contexto y su entorno. La educación es algo a lo que la mayoría de la humanidad está expuesta en algún momento de su vida: educación primaria, secundaria y/o terciaria. Si podemos enseñar a los niños y niñas y a las personas adultas en las aulas la importancia de la naturaleza, nuestra relación con ella y cómo determina nuestro bienestar, se producirá un cambio de actitud, que ya estamos viendo en algunas comunidades. 

    ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta la educación en salud planetaria? 

    Hablaré de desafíos en torno a la educación superior, pero también hay otros desafíos alrededor de otros tipos de educación. En primer lugar, está la idea del ciclo de competencias –cómo se crean y diseñan– que genera una estructura rígida que no permite la flexibilidad cuando queremos incorporar nuevos elementos educativos. Por ejemplo, las certificaciones de los programas de salud pública exigen que se cubran ciertos temas del plan de estudios para completar determinadas competencias. Pero cuando se intenta incorporar temas como la salud planetaria, hay muy poco espacio para hacerlo. También sucede en la educación médica, entre otras profesiones de la salud, donde las competencias se utilizan clásicamente para diseñar programas de educación. El ciclo de cómo se renuevan se convierte en el problema, porque son ciclos muy lentos que requieren mucho tiempo para cambiar. Esta es una de las estructuras rectoras de la educación, por lo que se convierte en una de las barreras para incorporar la educación en salud planetaria en este momento.  

    El otro desafío es el hecho de que la salud planetaria, por su ADN central, es inter e incluso transdisciplinaria. Cuando se tienen estructuras universitarias aisladas y jerárquicas, y no hay muchas interacciones interdisciplinarias, resulta difícil enseñar y estructurar programas de salud planetaria dentro de las universidades en sus estructuras más convencionales. A menudo, las universidades no saben dónde colocar la salud planetaria, tienen que empezar a pensar en diferentes ubicaciones para el profesorado y la cosa se complica.  

    No creo que haya problemas de motivación, ya que la mayoría de la gente es muy consciente de cómo estas amenazas al medio ambiente afectan a nuestra salud. Sin embargo, algunas de las barreras que mencionaba podrían disminuir la motivación para seguir incorporando la educación en salud planetaria. 

    Si podemos enseñar a las niñas y niños y a las personas adultas en las aulas la importancia de la naturaleza, nuestra relación con ella y cómo determina nuestro bienestar, se producirá un cambio de actitud 

    ¿Cuál es su mensaje a la comunidad académica europea? ¿Qué pueden hacer los investigadores, educadores y estudiantes para afrontar estos retos?

    Una de las cosas más importantes es no quedarse en tu propia burbuja. Para usar una analogía de la naturaleza: ser como un polinizador; viajar de flor en flor es bueno. Mantener conversaciones con personas de diferentes disciplinas, leer otras revistas de diferentes disciplinas, aplicar diferentes métodos: hay un montón de cosas que los investigadores pueden hacer para salir de su zona de confort y empezar a conocer más enfoques, métodos y teorías interdisciplinares. Incluso intentar publicar en diferentes revistas es un reto que la mayoría de las disciplinas deberían emprender. Yo fomento los equipos interdisciplinarios entre los estudiantes. En el aula, intento que estén representados no solo los estudiantes de salud, sino también los de ingeniería, los científicos de datos, los científicos sociales y los de humanidades, entre otros. Que hablen entre ellos y entiendan la visión del otro puede ser realmente enriquecedor. Así que, mi consejo es: sal de tu burbuja, sal de tu zona de confort. La otra cosa sería mirar tu investigación, dar unos pasos atrás y mirarla desde un punto de vista elevado. Intente trazar la teoría del cambio que quieres ver en la sociedad, dónde se sitúa tu investigación, intentar conectar con otros esfuerzos de investigación que se están llevando a cabo a tu alrededor, e intente converger hacia soluciones comunes dentro de esa teoría del cambio trazada. 

    ¿Cuál es tu mensaje para los profesionales de la salud?

    Los profesionales de la salud son clave ya que son personas de confianza en todo el mundo. Como tales, la gente les busca para pedirles opiniones y consejos. Es una posición ventajosa que tienen pocas profesiones en el mundo. Con esa ventaja en mente, convertiros en defensores del cambio que queráis ver. Aprended sobre la defensa y la comunicación, salid de vuestro entorno clínico para comprender que el impacto que podéis tener como personas de confianza puede ser múltiple. Así pues, os animo a todos y todas a que os convirtáis en defensores del cambio, no solo los clínicos. Si contamos con una masa crítica de profesionales de la salud que defiendan los cambios que queremos ver, esto sería definitivamente parte de la manera de acelerar el cambio y marcar la diferencia más rápido.

    Si contamos con una masa crítica de profesionales de la salud que defiendan los cambios que queremos ver, esto sería definitivamente parte de la manera de acelerar el cambio y marcar la diferencia más rápido

    ¿Qué te llevas de tu visita a ISGlobal?

    En primer lugar, la energía de la organización; es muy vibrante. La representación de diferentes geografías hace que sea un lugar vibrante. Parece que hay un buen liderazgo que está ayudando a la institución a dar no solo pequeños pasos, sino grandes pasos para innovar. Desde que ISGlobal se formó por la fusión de dos instituciones, ahora tiene una representación y una asociación de diferentes universidades, instituciones gubernamentales, e incluso filantropía y sociedad civil. Estas diversas partes interesadas se unen para establecer la agenda de la institución. Estoy muy emocionado de formar parte de la familia ISGlobal, estoy deseando volver. Espero ver cómo ISGlobal puede ser pionera en la creación de estructuras institucionales para el trabajo interdisciplinario que tiene un impacto en el mundo real.