The Possible Beneficial Effects of Residential Greenspace on Premenstrual Syndrome

Los posibles efectos beneficiosos de los espacios verdes contra el síndrome premenstrual

30.5.2022
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Foto: Hannah Busing / Unsplash

[Este texto ha sido publicado originalmente en catalán en el boletín EspaiS@lut de la Diputación de Barcelona.]

 

El síndrome premenstrual (SPM) causa síntomas psicológicos y físicos clínicamente relevantes en hasta el 20% de las mujeres en edad reproductiva. Un estudio reciente ha permitido observar que las mujeres que a lo largo de su vida residen en barrios con más espacios verdes tienen menos probabilidades de experimentar síntomas del síndrome premenstrual, en comparación con las que viven en vecindarios menos verdes. Esta investigación ha estado coordinada desde la Universidad de Bergen y el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal).

Un estudio reciente ha permitido observar que las mujeres que a lo largo de su vida residen en barrios con más espacios verdes tienen menos probabilidades de experimentar síntomas del síndrome premenstrual

Aunque cada vez hay más evidencia científica que asocia los entornos naturales con beneficios para la salud general y reproductiva, hasta ahora ningún estudio había analizado su relación con el síndrome premenstrual. Con esta investigación, el equipo se proponía estudiar si vivir cerca de espacios verdes urbanos podría ser beneficioso contra los síntomas del síndrome premenstrual y si esta relación podría estar intervenida por el Índice de Masa Corporal (IMC), la contaminación atmosférica o la actividad física. Los resultados aparecieron por primera vez el pasado mes de noviembre en la revista Environment International.

El trabajo se realizó con datos de más de 1.000 mujeres entre 18 y 49 años de las ciudades de Bergen (Noruega), y Gotemburgo, Umeå y Uppsala (Suecia). Todas las participantes formaban parte de la cohorte europea RHINESSA. Las mujeres llenaron un cuestionario sobre su estilo de vida, actividad física y salud reproductiva, indicando si sufrían alguno de los ocho síntomas comunes del síndrome premenstrual: irritabilidad, ansiedad, llanto o mayor sensibilidad, depresión, dificultad para dormir, dolor abdominal, sensibilidad en los senos o distensión abdominal, y dolor de cabeza. El estudio utilizó el Índice de Vegetación de Diferencia Normalizada (NDVI) para medir los espacios verdes cercanos a los domicilios de las participantes. También se analizó el IMC y se estimó la exposición residencial a la contaminación atmosférica –dióxido de nitrógeno (NO2) y materia particulada (PM2,5 y PM10).

Las conclusiones mostraron que las mujeres que vivían en barrios con más espacios verdes presentaban menos síntomas del síndrome premenstrual y menos probabilidad de sufrir cuatro de los ocho síntomas estudiados: ansiedad, depresión, dificultad para dormir y sensibilidad en los senos o hinchazón abdominal.

Al analizarse la exposición a los espacios verdes en un momento concreto en el tiempo, el análisis no dio ningún resultado significativo, por lo que nuestro estudio apunta a la importancia de la exposición a los espacios verdes a largo plazo, donde sí se hallaron los beneficios contra los síntomas del síndrome premenstrual.

Tres de los cuatro síntomas que mejoraban con la exposición a los espacios verdes eran psicológicos, lo que es coherente con lo que ya se sabía: el contacto con la naturaleza es beneficioso para reducir el estrés y mejorar la salud mental. El estrés puede empeorar los síntomas del síndrome premenstrual al aumentar los niveles de la hormona cortisol, que, al mismo tiempo, podría estar asociado con una mayor liberación de progesterona, que se ha relacionado con la aparición de síntomas del síndrome premenstrual.

Tres de los cuatro síntomas que mejoraban con la exposición a los espacios verdes eran psicológicos, lo que es coherente con lo que ya se sabía: el contacto con la naturaleza es beneficioso para reducir el estrés y mejorar la salud mental

Investigaciones previas también relacionan los beneficios de los espacios naturales con el aumento de la actividad física y la reducción de la contaminación atmosférica, pero este estudio no observó un papel mediador.

En otro estudio liderado por el mismo equipo y publicado en 2020 con datos de casi 2.000 mujeres de nueve países europeos se observó que las mujeres residentes en áreas con escasa vegetación desarrollaban la menopausia 1,4 años antes de media que aquellas que vivían en vecindarios con abundancia de espacios verdes. Por tanto, se cree que los espacios verdes podrían tener una relación con una aparición más tardía de la menopausia.

Cada vez hay más estudios científicos que concluyen que los espacios verdes son beneficiosos, pero en muchas ciudades no hay suficiente o no están cerca de la población, por lo que las y los responsables políticos urbanos deberían priorizar los entornos naturales como un aspecto esencial para nuestra salud.