¿Qué relación hay entre la contaminación atmosférica y la presión arterial infantil?

¿Qué relación hay entre la contaminación atmosférica y la presión arterial infantil?

25.5.2022
Contaminación niños jpg
Foto: Clara Soler Chopo / Ayuntamiento de Barcelona

[Este artículo lo ha escrito por Paula de Prado Bert, investigadora predoctoral; y Mariona Bustamante, staff scientist, ambas en ISGlobal.]

El pasado mes de abril la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó una actualización de su base de datos sobre la calidad del aire en el mundo. Según los nuevos datos, un 99% de la población mundial respira un aire que supera los límites de calidad recomendados por este organismo.

En las últimas décadas varios estudios científicos han ayudado a evidenciar el efecto pernicioso de la contaminación atmosférica en la salud. Por ejemplo, se ha visto que la contaminación atmosférica incrementa la presión arterial y el riesgo a padecer enfermedades cardiovasculares. Hay que tener en cuenta que esta patología es una de las principales causas de mortalidad en el mundo.

Pero,¿qué es lo que sucede dentro del cuerpo humano para que la exposición a la contaminación atmosférica dé lugar a estos efectos adversos?

La inflamación, tanto local como sistémica, es uno de los procesos biológicos que se ven alterados en respuesta a la contaminación atmosférica

En nuestro cuerpo coexisten diferentes procesos o funciones biológicas. Cualquier factor, ya sea ambiental o genético, que afecte estas funciones biológicas puede dar lugar a alteraciones más o menos visibles a nivel clínico. La inflamación, tanto local como sistémica, es uno de los procesos biológicos que se ve alterado en respuesta a la contaminación atmosférica. Esta respuesta del cuerpo se puede analizar midiendo ciertas proteínas en plasma, un derivado de la sangre.

Estudios previos han hallado que la contaminación atmosférica aumenta los niveles de algunas proteínas, como las citoquinas o las adipoquinas, relacionadas con los procesos inflamatorios. Estos estudios, sin embargo, están limitados a población adulta, a unas pocas proteínas y a una sola ventana de exposición. En nuestro último estudio dentro del marco del proyecto HELIX evaluamos el efecto de los niveles de distintos contaminantes atmosféricos (NO2, PM2.5, PM10 y PMabs), medidos en casa y en la escuela en diferentes ventanas temporales (1 día, 1 semana, 1 año), en relación con la presión arterial y los niveles de 36 proteínas en 1.170 niñas y niños del proyecto HELIX.

Nuestros resultados van en la línea de estudios previos realizados en personas adultas y muestran que la exposición a la contaminación atmosférica en la etapa infantil está relacionada con un incremento de la presión arterial y de las proteínas HGF e IL8

Nuestros resultados mostraron que la exposición a NO2 durante la semana previa a la extracción de sangre se asociaba a una mayor presión sistólica. En referencia a las proteínas, observamos una asociación entre los niveles de PM10 durante la semana previa a la extracción de sangre y la concentración de la interleucina 8 (IL8), la cual promueve procesos inflamatorios. También observamos que niveles altos de exposición a NO2, PM2.5 o PM10 estaban asociados con niveles altos del factor de crecimiento hepatocitario (HGF), que participa en la reparación de tejidos en diferentes órganos, inclusive el corazón, y que se ha relacionado con la presión arterial. A través de un análisis de mediación mostramos que un 19% del efecto de la contaminación atmosférica sobre la presión sistólica podría estar mediado por los niveles de HGF. De todas formas, la conexión causal entre la presión sanguínea y la HGF (o viceversa) debería explorarse en detalle en otros estudios.

En conclusión, nuestros resultados van en la línea de estudios previos realizados en personas adultas y muestran que la exposición a la contaminación atmosférica en la etapa infantil está relacionada con un incremento de la presión arterial y de las proteínas HGF e IL8. Sabiendo que la presión arterial elevada durante los primeros años de vida tiene consecuencias en la salud más adelante, reducir la exposición a este factor de riesgo ambiental es una importante estrategia de prevención.