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  • Mark J Nieuwenhuijsen
    Mark J Nieuwenhuijsen , Research Professor, Director of the Urban Planning, Environment and Health Initiative, and Head of the Climate, Air Pollution, Nature and Urban Health Programme Salud ambiental
  • Por qué es esencial que las ciudades tengan más espacios verdes

    28.10.2021
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    Foto: Àlex Losada / Ayuntamiento de Barcelona - La Clariana de las Glòries (Barcelona).

    Día Mundial de las Ciudades 2021

    Los espacios verdes son esenciales para la buena salud pero, en muchas ciudades, no tenemos suficientes o están en el lugar equivocado. Todos disfrutamos de un paseo por el parque, una calle bordeada de árboles o ver espacios naturales desde nuestra ventana pero, aquellos de nosotros que somos habitantes urbanos, es posible que no experimentemos esto tanto como deberíamos.

    Recientemente, hemos analizado más de 1.000 ciudades en 31 países europeos y descubrimos que se podrían prevenir hasta 43.000 muertes prematuras cada año si cumplieran las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) con respecto a la cercanía residencial a los espacios verdes. Los datos se publicaron en The Lancet Planetary Health y la clasificación de las ciudades está disponible en isglobalranking.org.

    Las ciudades de Europa podrían prevenir hasta 43.000 muertes cada año si cumplieran las recomendaciones de la OMS sobre el acceso a los espacios verdes

    La OMS recomienda el acceso universal a los espacios verdes: debe haber un espacio verde que mida al menos 0,5 hectáreas a una distancia en línea recta de no más de 300 metros de cada domicilio. Nuestros resultados mostraron que el 62% de la población europea vive en áreas con menos espacios verdes de lo recomendado.

     

    Los espacios verdes están asociados con una gran cantidad de beneficios para la salud, que incluyen una menor mortalidad prematura, una mayor esperanza de vida, menos problemas de salud mental, menos enfermedades cardiovasculares, una mejor función cognitiva en la infancia y personas mayores, y bebés más sanos. También ayuda a mitigar la contaminación atmosférica y los niveles de calor y ruido; y brinda oportunidades para la actividad física y la interacción social.

    En particular, la infancia, nuestra generación futura, se beneficia de los espacios verdes. Por ejemplo, un estudio mostró que los niños y niñas que iban a una escuela con más espacios verdes tenían un desarrollo cognitivo mejor que los que iban a una escuela con menos espacios verdes, mientras que otro estudio encontró que la exposición a los espacios verdes durante los primeros años de la infancia conduce a menos problemas de salud mental problemas en la vida adulta.

    Los espacios verdes están asociados con una gran cantidad de beneficios para la salud, que incluyen una menor mortalidad prematura, una mayor esperanza de vida, menos problemas de salud mental, menos enfermedades cardiovasculares, una mejor función cognitiva en la infancia y personas mayores, y bebés más sanos

    Los espacios verdes contribuyen a la mitigación del cambio climático al reducir los efectos de las islas de calor urbanas, pero contribuyen relativamente poco al secuestro de carbono, ya que las ciudades representan solo un pequeño porcentaje de nuestro uso del suelo y las emisiones de CO2 son altas. Los espacios verdes pueden mejorar los ecosistemas y aumentar la biodiversidad urbana, particularmente a través de una infraestructura verde bien diseñada en toda la ciudad.

    Con demasiada frecuencia, los espacios verdes no están lo suficientemente cerca de las casas donde vive la gente, por lo que no obtienen los beneficios para la salud. La distribución desigual y el impacto en la salud de los espacios verdes no se da solo entre ciudades, sino también dentro de las mismas, lo que coloca a una proporción significativa de la ciudadanía en desventaja, dependiendo de la ciudad o el vecindario en el que vivan. Los barrios más pobres, en particular, tienden tener menos espacios verdes y a no beneficiarse de ello.

    Con demasiada frecuencia, los espacios verdes no están lo suficientemente cerca de las casas donde vive la gente, por lo que no obtienen los beneficios para la salud.

    Las ciudades deben centrarse en recuperar suelo urbano para los espacios verdes, introduciendo soluciones basadas en la naturaleza como azoteas verdes y jardines verticales, espacios verdes en los patios de las escuelas, corredores verdes, árboles en las calles, parques de bolsillo (parques pequeños accesibles al público general, jardines comunitarios y otras medidas como desviar el tráfico, y excavar asfalto y reemplazarlo con espacios verdes. Es importante que los espacios verdes sean accesibles y cercanos a los domicilios. 

    Cecil Konijnendijk, un ingeniero forestal urbano, propuso recientemente la regla 3-30-300 como regla general para los espacios verdes en las ciudades. Sugirió que todas las personas deberían poder ver al menos tres árboles (de un tamaño decente) desde su casa, debería haber un 30% de cobertura de árboles en cada barrio y nadie debería vivir a más de 300 metros del parque o espacio verde más cercano.

    Pero la presencia de espacios verdes en las ciudades puede no ser lo único que importa: las salidas a la naturaleza son importantes para una mejor salud y bienestar. Las investigaciones sugieren que dos horas de visitas por semana es el mínimo para mantener una buena salud y bienestar. Es más, y aunque hasta ahora se ha estudiado menos, es probable que la calidad de los espacios verdes, incluidos aspectos de la biodiversidad como la variedad de especies de árboles, sea también importante.

    Entonces, ¿por qué las ciudades todavía carecen de espacios verdes? La pobre traslación de la ciencia a la política y a la práctica, incluido el sesgo cognitivo, la falta y la incertidumbre en la evidencia, la inconmensurabilidad entre disciplinas y sectores, los intereses creados y las limitaciones económicas son barreras para hacer más verdes nuestras ciudades que debemos superar. Lo que se necesita es liderazgo, habilidades, apoyo, inversión y cierta asunción de riesgos para introducir más espacios verdes.

    Se están llevando a cabo una serie de grandes proyectos de investigación para abordar cómo podemos superar estos obstáculos. Por ejemplo, el proyecto GoGreenRoutes, financiado por la Unión Europea, está evaluando la implementación de soluciones basadas en la naturaleza, como corredores verdes, parques lineales, parques de bolsillo y pasarelas compartidas para mejorar la salud física y mental en un gran número de ciudades, lo que fortalecerá la base científica. Es importante destacar que el proyecto utilizará la metodología de la cocreación para aumentar la aceptación y la eficacia.

    El aumento de los espacios verdes urbanos debería ser una de las principales prioridades de todos los responsables políticos de las ciudades

    Los paquetes de estímulo financiero ligados a la COVID-19, como el plan de infraestructura de la administración Biden y el Pacto Verde Europeo, pueden represenar una gran contribución económica para mejorar los espacios verdes urbanos, sobre todo porque los parques ayudaron a mitigar los problemas de salud mental durante la pandemia. El aumento de los espacios verdes urbanos debería ser una de las principales prioridades de todos los responsables políticos de las ciudades.

    Hay demasiados beneficios ecológicos, ambientales, climáticos, para la salud y el bienestar de los espacios verdes como para ser ignorados y debemos hacer que nuestras ciudades sean más verdes y acercarlos a las personas. Las barreras para hacer nuestras urbes más verdes pueden no ser fáciles de superar, pero con un esfuerzo colectivo y la participación de muchas y variadas personas (incluido tú) debería ser posible. Nuestros espacios verdes son simplemente demasiado valiosos.