Investigación

Proponen una nueva manera de definir la microcefalia en un contexto de epidemia de zika

La definición se podría usar para el manejo individual de casos y la vigilancia epidemiológica en países de bajos recursos

03.04.2017
Foto: ®Bruno Abarca

Un equipo internacional liderado por Clara Menéndez, directora de la iniciativa de Salud Materna, Infantil y Reproductiva de ISGlobal, describe una nueva manera de definir la microcefalia tomando en cuenta la proporción entre la circunferencia de la cabeza y el peso corporal del bebé. La ventaja es que no se requiere conocer la edad gestacional, la cual es difícil de calcular en países de bajos y medios recursos

A pesar de que la mayoría de infecciones por el virus del Zika son asintomáticas o con síntomas clínicos leves, la infección durante el embarazo puede resultar en efectos adversos graves en el feto, incluyendo la microcefalia. La microcefalia se define como un perímetro cefálico más pequeño que la que se espera en un bebé de la misma edad y el mismo sexo, pero la epidemia reciente de Zika ha puesto en evidencia los retos para identificar casos reales de microcefalia de manera más precisa. La OMS ha publicado una guía para definir microcefalia en bebés que resulta útil para los nacidos a término y de talla normal, pero menos para bebés pequeños o prematuros. En todo caso, se necesita conocer la edad gestacional de forma precisa (idealmente por ultrasonido), lo cual no siempre es fácil en países de bajos recursos. Por otra parte, una cabeza pequeña no siempre es sinónimo de microcefalia, ya que la proporción con el tamaño del cuerpo también es importante.

En este estudio, los autores calcularon la prevalencia de microcefalia en dos cohortes de mujeres y bebés en Mozambique, y a partir de estudios realizados en Guatemala, Brasil y Colombia. Muestran cómo la estimación de la prevalencia de microcefalia mejora cuando se toma en cuenta la proporción entre perímetro cefálico y el peso corporal del bebé, incluso en bebés de talla pequeña.

“La ventaja”, explica Clara Menéndez, “es que esta nueva definición sirve también para bebés pequeños para su edad. Además, no depende de los métodos usados para conocer la edad gestacional, que presentan limitaciones importantes en países de bajos recursos”.

Los autores concluyen que esta estrategia podría usarse no sólo para la identificación y gestión de casos individuales, pero también para la vigilancia epidemiológica de microcefalia en países con transmisión activa de zika.

Referencia:

Quintó L, García-Basteiro AL, Bardají A, et al. The Challenge of Assessing Microcephaly in the Context of the Zika Virus Epidemic. J Trop Pediatr. 2017 Mar 10.