Investigación

Algunas bacterias causantes de úlceras tropicales tienen un reservorio natural

Un estudio detecta ADN de la bacteria 'Haemophilus ducreyi' en la piel de individuos asintomáticos así como en moscas y superficies domésticas

07.06.2017
Foto: By Brian Gratwicke, DC, USA

Un estudio liderado por ISGlobal detecta la presencia de una bacteria causante de úlceras de la piel, Haemophilus ducreyi, en la piel intacta de niños asintomáticos. También se detectó en moscas y superficies domésticas en casas de niños con úlceras. Estos resultados, publicados en Plos Neglected Tropical Diseases, podrían explicar la persistencia de la alta prevalencia de úlceras tropicales incluso tras una administración masiva de antibióticos.

Los niños que viven en zonas rurales de países tropicales frecuentemente sufren de úlceras tropicales que resultan fundamentalmente, o bien de la infección por Haemophilus ducreyi (que también causa el chancro genital en adultos)  o bien por Treponema pallidum pertenue (causante del pian).

Si bien estudios previos habían demostrado que el tratamiento masivo con azitromicina es muy eficaz para reducir el número de casos de pian en las comunidades tratadas, la eficacia para reducir el número de casos de H. ducreyi es muy inferior. Se sabe que ambas infecciones se transmiten predominantemente por contacto directo con lesiones cutáneas de otros niños. Sin embargo, la persistencia de úlceras por H. ducreyi tras una ronda de administración masiva de antibiótico hace pensar que la bacteria tiene un reservorio natural (p.ej. colonización de la piel de portadores asintomáticos o de superficies contaminadas).

En este estudio, los autores intentaron determinar las razones  del efecto limitado del tratamiento masivo en H. ducreyi en comunidades de la isla de Lihir, Papúa Nueva Guinea. Para ello, analizaron potenciales reservorios ambientales de la bacteria y encontraron la presencia de H. ducreyi sobre la piel del 21% de niños y jóvenes asintomáticos  (es decir, sin úlceras). Además, encontraron ADN de H. ducreyi T. p. pertenue en moscas y sábanas de hogares de niños con úlceras, lo cual podría contribuir a propagar la infección a pesar del tratamiento con azitromicina.

“Nuestros resultados indican que la persistencia de úlceras por H. ducreyi tras la administración masiva de antibiótico se debe a la ubicuidad del organismo en portadores asintomáticos y el medio ambiente” explica Oriol Mitjá, coordinador del estudio. Los autores sugieren que una mayor higiene y varias rondas de administración de antibiótico podrían ser necesarias para controlar dicho reservorio.

Cada año se reportan en el mundo más de 100.000 casos de úlceras crónicas tropicales que son una carga física y psicológica importante en niños pequeños. En algunas aldeas de regiones remotas hasta el 7% de los niños sufren estas ulceras por lo que supone un grave problema de salud pública.

Referencia:

Houinei W, Godornes C, Kapa A, et al. Haemophilus ducreyi DNA is detectable on the skin of asymptomatic children, flies and fomites in villages of Papua New Guinea. PLoS Negl Trop Dis. 2017 May 10;11(5):e0004958.